domingo, 15 de noviembre de 2015

La Inteligencia Artificial. ¿Hacia dónde nos llevará?

Introducción

En el presente trabajo se hablará sobre el futuro de la inteligencia artificial a partir de la lectura “La inteligencia artificial. ¿Hacia dónde nos llevará?”.

Desarrollo

El desarrollo de la tecnología computacional ha dado paso a la miniaturización de sus componentes internos, facilitando el uso y aplicabilidad en la era contemporánea. Pasaron de ser aparatos muy grandes y pesados a, en primer lugar, la disminución y compactación en monitores y teclados, para decantarse en la era de las computadoras personales. Este desarrollo tecnológico ha sido la base en la cual se desenvuelve el propio desarrollo de la robótica.

Aunque el primer robot se creó en la década de 1950[1], su verdadera aplicación se dio en la década de 1980 en las fábricas automotrices de Japón, desplazando a un gran número de obreros de sus puestos de empleo. Al ser en un principio una gran innovación, este proceso tecnológico sustitutivo es complicado y muy caro, pero se espera que algún día la producción en masa abarate los costos de su implementación.

El desarrollo de robots semejantes a los seres humanos es una senda que todavía está en la imaginación colectiva, sin embargo lo que parece más cercano es que sus “cerebros” electrónicos alberguen algún grado de inteligencia.

El objetivo de la inteligencia artificial[2] es imitar procedimientos similares a los inductivos y deductivos del cerebro humano. Para ello es fundamental la  investigación de las redes neuronales humanas como espejo en el que se reproduzcan las redes de comunicación electrónica. Una de las aplicaciones, producto del gran avance en las investigaciones de redes neuronales, ha sido la gran computadora Deep Blue[3].

El desarrollo de la miniaturización de los componentes computacionales seguirá avanzando, lo que permitirá que algún día las computadoras tendrán miles o millones de microprocesadores interconectados entre sí para potenciacilzar la capacidad de obtención de información a través de diferentes dispositivos, que en los futuros robots, aparecerán como “sentidos” (cámaras de video, micrófonos, etc.).

Paralelamente los productos de la clonación podrían ser utilizados en algún futuro para el desarrollo de robots biológicos, y aunque ya se puede clonar fibra muscular y órganos tan complejos como el corazón, no se ha logrado clonar el cerebro, dando mucho mayor importancia a la investigación en materia de redes neuronales y su aplicabilidad en la robítica.


El reto de la investigación en redes neuronales es muy grande ya que existe una gran diferencia entre este tipo de red y la computacional. Mientras que las redes neuronales están interconectadas entre sí, lo que quiere decir que la información no se concentra en un solo lugar, en las redes computacionales la información está repartida en ciertos puntos, lo que quiere decir que si una red compuacional recibe algún daño no letal puede seguir funcionando prácticamente sin ningún problema. Adherido a este punto, las redes computacionales, a diferencia de las neuronales, no tienen la capacidad de aprender.

El cerebro humano posee aproximadamente 10 mil millones de neuronas y no se sabe exactamente cómo se articulan para pensar, lo que significa un impedimento para poder replicar este proceso en una máquina. Las máquinas se basan sólo en el método de prueba y error, carecen de creatividad, aspecto hasta ahora totalmente humano.

Para la consecusión del objetivo que implica que las redes computacionales obtengan la capacidad de aprender es necesario la confomación de grupos interdisciplinarios que, muchas veces, no son fáciles de armar. La robótica es una ciencia que necesita ingenieros en computación, ingenieros mecánicos y electrónicos, matemáticos y hasta expertos en fisiología.

Los productos de la robótica pronto comenzarán a desplazar al personal que atiende detrás de las ventanillas de algún banco o cine. Sus aplicaciones serían múltiples: desde ser asistentes en cirugías hasta sus utilidades bélicas. La última frontera serían los robots biológicos autorreplicantes que se podrían utilizar en la colonización de otros mundos.

Los productos de la robótica posiblemente cambiarán las relaciones de producción. Es muy probable que se incremente aún más el desempleo y que se profundicen las diferencias entre países hacedores de tecnología y de aquellos históricamente dependientes. Es casi seguro que la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico subsecuente estarán al servicio de una minoría.

Conclusión

El desarrollo de la inteligencia artificial, en términos de robótica, despierta muchas interrogantes. Sin embargo, se han concretizado bastantes desarrollo, sobretodo, en el descubrimiento de las redes neuronales como base para el desarrollo de redes computacionales “inteligentes”.

Reflexión

¿Por qué has elegido ese tema?

Porque me llama poderoamente la atención gracias a las lecturas de Asimov que he hecho.

¿De dónde partiste para empezar a escribir?

Partí de haber hecho un resumen de la lectura, rescatando las ideas que consideré más importantes del texto y de los conocimientos previos que ya tenía. 




[1] Con la autorización de la patente concedida al inventor George Devol, Engelberger desarrolló el primer robot industrial en los Estados Unidos, el Unimate, en la década de 1950.
[2] Que puede definirse como el medio por el cual las computadoras, los robots y otros dispositivos realizan tareas que normalmente requieren de la inteligencia humana.
[3] puede vencer a cualquier jugador de ajedrez: no sólo tiene gran cantidad de jugadas programadas, sino que aprende de su adversario, por lo que se va volviendo capaz de adelantarse a las decisiones de su enemigo y hundir sus estrategias antes de que prosperen.

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