Introducción
En el presente trabajo se hablará sobre el
futuro de la inteligencia artificial a partir de la lectura “La inteligencia
artificial. ¿Hacia dónde nos llevará?”.
Desarrollo
El desarrollo de la tecnología computacional
ha dado paso a la miniaturización de sus componentes internos, facilitando el
uso y aplicabilidad en la era contemporánea. Pasaron de ser aparatos muy
grandes y pesados a, en primer lugar, la disminución y compactación en
monitores y teclados, para decantarse en la era de las computadoras personales.
Este desarrollo tecnológico ha sido la base en la cual se desenvuelve el propio
desarrollo de la robótica.
Aunque el primer robot se creó en la década
de 1950[1], su verdadera aplicación
se dio en la década de 1980 en las fábricas automotrices de Japón, desplazando
a un gran número de obreros de sus puestos de empleo. Al ser en un principio
una gran innovación, este proceso tecnológico sustitutivo es complicado y muy
caro, pero se espera que algún día la producción en masa abarate los costos de
su implementación.
El desarrollo de robots semejantes a los
seres humanos es una senda que todavía está en la imaginación colectiva, sin
embargo lo que parece más cercano es que sus “cerebros” electrónicos alberguen
algún grado de inteligencia.
El objetivo de la inteligencia artificial[2] es imitar procedimientos
similares a los inductivos y deductivos del cerebro humano. Para ello es
fundamental la investigación de las
redes neuronales humanas como espejo en el que se reproduzcan las redes de
comunicación electrónica. Una de las aplicaciones, producto del gran avance en
las investigaciones de redes neuronales, ha sido la gran computadora Deep Blue[3].
El desarrollo de la miniaturización de los
componentes computacionales seguirá avanzando, lo que permitirá que algún día
las computadoras tendrán miles o millones de microprocesadores interconectados
entre sí para potenciacilzar la capacidad de obtención de información a través
de diferentes dispositivos, que en los futuros robots, aparecerán como “sentidos”
(cámaras de video, micrófonos, etc.).
Paralelamente los productos de la clonación
podrían ser utilizados en algún futuro para el desarrollo de robots biológicos,
y aunque ya se puede clonar fibra muscular y órganos tan complejos como el
corazón, no se ha logrado clonar el cerebro, dando mucho mayor importancia a
la investigación en materia de redes neuronales y su aplicabilidad en la
robítica.
El reto de la investigación en redes neuronales
es muy grande ya que existe una gran diferencia entre este tipo de red y la
computacional. Mientras que las redes neuronales están interconectadas entre
sí, lo que quiere decir que la información no se concentra en un solo lugar, en
las redes computacionales la información está repartida en ciertos puntos, lo
que quiere decir que si una red compuacional recibe algún daño no letal puede
seguir funcionando prácticamente sin ningún problema. Adherido a este punto, las
redes computacionales, a diferencia de las neuronales, no tienen la capacidad
de aprender.
El cerebro humano posee aproximadamente 10
mil millones de neuronas y no se sabe exactamente cómo se articulan para pensar,
lo que significa un impedimento para poder replicar este proceso en una máquina.
Las máquinas se basan sólo en el método de prueba y error, carecen de
creatividad, aspecto hasta ahora totalmente humano.
Para la consecusión del objetivo que implica
que las redes computacionales obtengan la capacidad de aprender es necesario la
confomación de grupos interdisciplinarios que, muchas veces, no son fáciles de
armar. La robótica es una ciencia que necesita ingenieros en computación,
ingenieros mecánicos y electrónicos, matemáticos y hasta expertos en
fisiología.
Los productos de la robótica pronto comenzarán
a desplazar al personal que atiende detrás de las ventanillas de algún banco o
cine. Sus aplicaciones serían múltiples: desde ser asistentes en cirugías hasta
sus utilidades bélicas. La última frontera serían los robots biológicos
autorreplicantes que se podrían utilizar en la colonización de otros mundos.
Los productos de la robótica posiblemente cambiarán
las relaciones de producción. Es muy probable que se incremente aún más el
desempleo y que se profundicen las diferencias entre países hacedores de
tecnología y de aquellos históricamente dependientes. Es casi seguro que la
inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico subsecuente estarán al
servicio de una minoría.
Conclusión
El desarrollo de la inteligencia artificial,
en términos de robótica, despierta muchas interrogantes. Sin embargo, se han
concretizado bastantes desarrollo, sobretodo, en el descubrimiento de las redes
neuronales como base para el desarrollo de redes computacionales “inteligentes”.
Reflexión
¿Por qué has elegido ese tema?
Porque me llama poderoamente la atención
gracias a las lecturas de Asimov que he hecho.
¿De dónde partiste para empezar a escribir?
Partí de haber hecho un resumen de la
lectura, rescatando las ideas que consideré más importantes del texto y de los
conocimientos previos que ya tenía.
[1] Con
la autorización de la patente concedida al inventor George Devol, Engelberger
desarrolló el primer robot industrial en los Estados Unidos, el Unimate, en la
década de 1950.
[2] Que
puede definirse como el medio por el cual las computadoras, los robots y otros
dispositivos realizan tareas que normalmente requieren de la inteligencia
humana.
[3] puede
vencer a cualquier jugador de ajedrez: no sólo tiene gran cantidad de jugadas
programadas, sino que aprende de su adversario, por lo que se va volviendo
capaz de adelantarse a las decisiones de su enemigo y hundir sus estrategias
antes de que prosperen.
